La Virgen María: quién es y por qué la honramos

La Virgen María, con manto azul, sentada en su casita de Nazaret con el Niño Jesús en el regazo, que le toca la cara

La Virgen María es la madre de Jesús. Era una joven judía de Nazaret, a quien Dios eligió para ser la madre de su Hijo. Cuando el ángel Gabriel le anunció que sería la madre del Salvador, ella dijo que sí. Por eso la Iglesia la llama Madre de Dios, y como Jesús nos la dio desde la cruz, también es madre nuestra. Los católicos la honran como a ninguna otra criatura, pero solo adoran a Dios.

¿Quién es la Virgen María?

María vivía en Nazaret, en Galilea, y estaba comprometida con José, un carpintero. Según una antigua tradición, sus padres se llamaban Joaquín y Ana. El ángel Gabriel la visitó para anunciarle que, por obra del Espíritu Santo, sería la madre de Jesús, y ella aceptó con fe (Lucas 1, 26-38). A esto se le llama la Anunciación.

Después visitó a su prima Isabel, que la llamó bendita entre las mujeres (Lucas 1, 42). Dio a luz a Jesús en Belén y lo crió con José en Nazaret. En las bodas de Caná le pidió a Jesús su primer milagro (Juan 2, 1-11). Estuvo al pie de la cruz, donde Jesús se la dio como madre al discípulo amado (Juan 19, 25-27), y rezó con los apóstoles mientras esperaban al Espíritu Santo (Hechos 1, 14).

¿Cuántos años tenía María cuando nació Jesús?

Los Evangelios no lo dicen. Por las costumbres de la época, en las que las muchachas judías se comprometían muy jóvenes, y por lo que cuenta la tradición, lo más probable es que María fuera muy joven, una adolescente, cuando el ángel la visitó y cuando nació Jesús. Lo que sí dice el Evangelio es que, siendo tan joven, respondió con una fe enorme.

¿Tuvo María más hijos?

No. La Iglesia enseña que María fue virgen siempre, como se explica más abajo en los dogmas marianos. Los hermanos de Jesús que nombran los Evangelios (Marcos 6, 3) son parientes cercanos: de dos de ellos, Santiago y José, el mismo Evangelio dice que eran hijos de otra María (Mateo 27, 56).

¿Por qué los católicos honran a María?

Porque Dios la honró primero: la eligió y la llenó de gracia para ser la madre de su Hijo. Jesús cumplió el mandamiento de honrar a su madre, y desde la cruz nos la dio como madre a todos. En el Magníficat, la misma María dice que todas las generaciones la llamarán dichosa (Lucas 1, 48). Y María nunca se queda con la atención: siempre nos lleva a su Hijo, como en Caná, cuando les dijo a los sirvientes que hicieran lo que él les dijera (Juan 2, 5).

Honrar no es adorar. La adoración es solo para Dios: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. A María y a los santos los veneramos, es decir, los honramos y les pedimos que recen por nosotros, como le pedimos a un amigo o a la abuela que rece por nosotros. A María la honramos más que a cualquier santo, porque es la Madre de Dios, pero esa honra es de otra naturaleza que la adoración. Cuando rezamos ante una imagen de la Virgen, no adoramos la imagen: nos ayuda a pensar en ella.

Los cuatro dogmas marianos

Un dogma es una verdad que Dios ha revelado y que la Iglesia enseña como parte de la fe. Sobre María hay cuatro, y todos hablan, en el fondo, de Jesús.

  • Madre de Dios

    Jesús es una sola Persona, verdadero Dios y verdadero hombre. Como María es madre de Jesús, es verdaderamente Madre de Dios. Lo proclamó el Concilio de Éfeso en el año 431, con la palabra griega Theotokos. No quiere decir que María existiera antes que Dios, sino que el niño que nació de ella es el Hijo eterno de Dios.

  • Virgen siempre

    Jesús fue concebido por obra del Espíritu Santo, sin padre humano, y María siguió siendo virgen toda su vida: antes, durante y después del nacimiento de Jesús. Los hermanos de Jesús que nombran los Evangelios son parientes cercanos, como se usaba la palabra en ese tiempo.

  • La Inmaculada Concepción

    Desde el primer instante de su vida, en el seno de su madre, María fue preservada del pecado original, y nunca cometió ningún pecado. Fue un regalo de Dios por los méritos de Jesús, que la salvó por adelantado. Lo definió el papa Pío IX el 8 de diciembre de 1854. Muchos lo confunden con la concepción de Jesús, pero habla de la concepción de María.

  • La Asunción

    Al terminar su vida en la tierra, María fue llevada al cielo en cuerpo y alma. Lo definió el papa Pío XII el 1 de noviembre de 1950. Es un adelanto de lo que esperamos: que un día también nosotros resucitaremos con Jesús.

Las fiestas de la Virgen María

A lo largo del año litúrgico, la Iglesia celebra a María con un amor especial. Estas son sus fiestas principales para toda la Iglesia:

  • 1 de enero: Santa María, Madre de Dios

    Solemnidad. El año empieza con María.

  • 25 de marzo: la Anunciación del Señor

    Solemnidad, nueve meses antes de la Navidad: el sí de María y el día en que el Hijo de Dios se hizo hombre en su seno. Cuando cae en Semana Santa o en la semana de Pascua, se celebra el lunes después del segundo domingo de Pascua.

  • 31 de mayo: la Visitación

    Fiesta. María visita a su prima Isabel.

  • 15 de agosto: la Asunción

    Solemnidad. María es llevada al cielo en cuerpo y alma.

  • 8 de septiembre: la Natividad de la Virgen María

    Fiesta. El cumpleaños de María.

  • 8 de diciembre: la Inmaculada Concepción

    Solemnidad, en pleno Adviento. María, sin pecado desde el primer instante. Si el 8 cae en domingo, se celebra el 9.

Además, cada pueblo honra a la Virgen con su propia advocación, es decir, con un título que recuerda un lugar o una historia: Guadalupe en México, el Pilar en España, la Caridad del Cobre en Cuba, el Carmen en Chile. Siempre es la misma María, la madre de Jesús. Estas cuatro tienen su lección de fiesta en Rosal, gratis para todas las familias:

Rezar con María

El Avemaría une el saludo del ángel Gabriel y el de Isabel con la petición de la Iglesia, que le pide a María que rece por nosotros. El Ángelus recuerda la Anunciación tres veces al día. Y el Acordaos, que muchos rezan en momentos difíciles, le recuerda que nadie que ha acudido a ella ha quedado sin ayuda.

En familia

Escojan un lugar de la casa para una imagen de la Virgen, aunque sea una estampa pequeña, y pónganle una flor de vez en cuando. Antes de dormir, recen juntos un Avemaría por alguien que lo necesite, y que los niños elijan por quién.

Para leer más, el Catecismo de la Iglesia Católica, números 466, 484, 487, 488, 490, 491, 492, 493, 494, 495, 499, 500, 509, 963, 966, 967, 969, 970, 971, 1172, 2676, 2677.

Este tema en Rosal

En la app, este tema se enseña en estas lecciones:

  • «Elegida y llena de gracia»Unidad 6: María y la Encarnación. La enseña santa Bernardita de Lourdes.
  • «María, Madre de Dios y madre nuestra»Unidad 6: María y la Encarnación. La enseña san Juan Diego.
  • «La Anunciación: María dice que sí»Unidad 6: María y la Encarnación. La enseña san Lucas.
  • «Bendita tú entre las mujeres»Unidad 6: María y la Encarnación. La enseña santa Isabel.

Cada lección empieza con la historia de un santo y trae dos o tres preguntas con el número del Catecismo, algo pequeño para hacer en casa y una versión para niños de 6 a 10 años. Las unidades 2 a 6 son parte de Patrón. La unidad 1 y las 20 lecciones de fiesta son gratis.

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