Santísima Trinidad: qué es y quiénes son las tres Personas

El Bautismo de Jesús en el río Jordán: san Juan Bautista le derrama agua con una concha mientras del cielo bajan una luz dorada y una paloma blanca

La Santísima Trinidad es el misterio central de la fe católica: hay un solo Dios, y en ese único Dios hay tres Personas distintas, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. No son tres dioses, sino un solo Dios. Cada Persona es plenamente Dios, y las tres son iguales, igual de eternas y poderosas. No lo habríamos podido adivinar solos: lo sabemos porque Dios nos lo reveló en Jesús.

¿Qué es la Santísima Trinidad?

Los católicos creemos en un solo Dios. Es la fe de Israel, que Jesús repitió: el Señor es uno (Marcos 12, 29). Pero Jesús nos mostró algo más de ese único Dios: que es Padre, Hijo y Espíritu Santo. El Padre no es el Hijo, el Hijo no es el Espíritu Santo y el Espíritu Santo no es el Padre: son tres Personas distintas. Y, sin embargo, los tres son un solo Dios, con una sola naturaleza divina.

Lo que distingue a las Personas es su relación entre ellas: el Padre engendra al Hijo desde siempre, el Hijo es engendrado por el Padre, y el Espíritu Santo procede del Padre y del Hijo. Ninguno vino antes ni es más importante. Por eso san Juan puede decir que Dios es amor (1 Juan 4, 8). San Agustín lo explicaba así: en Dios, desde siempre, está el que ama, el amado y el amor que los une.

¿Quiénes forman la Santísima Trinidad?

Las tres Personas hacen todo juntas, porque son un solo Dios, pero la Biblia nos muestra a cada una con lo que le es propio:

  • Dios Padre

    La primera Persona. Es el origen de todo: de él viene el Hijo desde siempre, y de él viene la creación. Jesús nos enseñó a llamarlo Padre nuestro, y nos lo mostró como el padre que sale corriendo a abrazar al hijo que vuelve (Lucas 15, 20).

  • Dios Hijo

    La segunda Persona, la Palabra eterna del Padre. Por amor a nosotros se hizo hombre en el seno de la Virgen María: es Jesús, verdadero Dios y verdadero hombre, que murió y resucitó para salvarnos.

  • Dios Espíritu Santo

    La tercera Persona, el amor del Padre y del Hijo. Jesús lo prometió y lo envió en Pentecostés. Es el que nos santifica, nos guía y vive en nosotros desde el Bautismo.

¿Por qué la Trinidad es un misterio?

En la fe, un misterio no es un acertijo sin respuesta ni algo contrario a la razón. Es una verdad tan grande que nunca terminaremos de entenderla, aunque sí podemos conocerla y amarla cada vez más. La Trinidad es el misterio más grande, y de él vienen todos los demás. Nadie podría haberlo descubierto solo pensando: Dios nos lo dio a conocer.

Una leyenda cuenta que san Agustín paseaba por la playa pensando en la Trinidad y vio a un niño que quería meter el mar entero en un hoyo en la arena. Así de imposible es que nuestra cabeza abarque a Dios. Lo que sí podemos es dejarnos amar por él.

¿Está la Santísima Trinidad en la Biblia?

La palabra Trinidad no aparece en la Biblia: la Iglesia la usó más tarde para nombrar lo que la Biblia muestra. Y lo que muestra lo sabemos por Jesús.

Jesús llamó a Dios su Padre de un modo único, dijo que él y el Padre son uno (Juan 10, 30) y prometió enviar al Espíritu Santo (Juan 14, 16-17). En su Bautismo en el río Jordán se manifestaron las tres Personas: el Hijo en el agua, la voz del Padre desde el cielo y el Espíritu Santo, que bajó como una paloma (Mateo 3, 16-17). Y antes de subir al cielo, mandó a los apóstoles bautizar en el nombre de las tres Personas (Mateo 28, 19). En el nombre, en singular: un solo Dios.

La Iglesia lo fue explicando con palabras precisas en sus primeros concilios. El de Nicea, en el año 325, enseñó que el Hijo es de la misma naturaleza que el Padre, y el de Constantinopla, en el 381, que el Espíritu Santo es adorado y glorificado con el Padre y el Hijo.

¿Cómo puede Dios ser tres Personas?

Dios es uno en lo que es, su naturaleza divina, y tres en quién es: tres Personas. No es uno y tres en el mismo sentido, y por eso no hay contradicción, aunque nunca terminemos de entenderlo. En los primeros siglos, algunos intentaron simplificar el misterio, y la Iglesia explicó por qué no era así. Sus respuestas todavía ayudan a evitar tres errores:

  • No son tres dioses

    Las tres Personas no son un equipo de tres dioses que trabajan juntos. Son un solo Dios, con un solo amor, una sola voluntad y un solo poder.

  • No son tres disfraces

    Dios no es una sola Persona que a veces se presenta como Padre, otras como Hijo y otras como Espíritu. Las tres Personas son distintas de verdad, y existen las tres a la vez desde siempre.

  • Ninguna es mayor que otra

    El Hijo y el Espíritu Santo no son criaturas ni dioses de segunda. Las tres Personas son igual de eternas: ninguna empezó a existir.

¿Cuándo se celebra la Santísima Trinidad?

La Iglesia celebra la solemnidad de la Santísima Trinidad el domingo después de Pentecostés. Como Pentecostés depende de la fecha de la Pascua, el día cambia cada año: cae entre mediados de mayo y mediados de junio. Pero en realidad celebramos a la Trinidad todos los días: cada vez que hacemos la señal de la cruz o rezamos el Gloria.

¿Cómo explicar la Trinidad a los niños?

Ninguna comparación explica del todo la Trinidad, y muchas se quedan cortas. El agua que puede ser hielo, líquido o vapor, por ejemplo, hace pensar en un Dios que cambia de forma, que es justo el error de los disfraces. Una tradición cuenta que san Patricio usaba un trébol, tres hojas en una sola planta; sirve para empezar, siempre que se diga que cada hoja es solo una parte de la planta, mientras que cada Persona es todo Dios. Lo más sencillo es lo que hace la Iglesia: decirlo tal cual, un solo Dios en tres Personas, y rezarlo.

Con los más pequeños basta con empezar por la señal de la cruz: con ella nombramos a las tres Personas, y en el nombre, en singular, decimos que son un solo Dios.

En familia

Antes de comer o de dormir, hagan la señal de la cruz despacio y que los niños digan a quién nombran con cada movimiento: al Padre en la frente, al Hijo en el pecho, al Espíritu Santo de un hombro al otro. Una vez a la semana, den gracias juntos a cada Persona por algo: al Padre por la creación, al Hijo por su amor hasta la cruz y al Espíritu Santo por su ayuda.

Para leer más, el Catecismo de la Iglesia Católica, números 232, 233, 234, 237, 240, 242, 243, 245, 253, 254, 255, 257, 261, 266, 267.

Este tema en Rosal

En la app, este tema se enseña en estas lecciones:

  • «Tres Personas, un solo Dios»Unidad 2: Dios Padre y la Trinidad. La enseña santa Teresa de los Andes.
  • «Dios, nuestro Padre»Unidad 2: Dios Padre y la Trinidad. La enseña santa Teresita de Lisieux.
  • «El Espíritu Santo, que da vida»Unidad 2: Dios Padre y la Trinidad. La enseña san Juan de la Cruz.

Cada lección empieza con la historia de un santo y trae dos o tres preguntas con el número del Catecismo, algo pequeño para hacer en casa y una versión para niños de 6 a 10 años. Las unidades 2 a 6 son parte de Patrón. La unidad 1 y las 20 lecciones de fiesta son gratis.

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