El Credo completo: texto, significado y explicación

El Credo es el resumen de lo que creemos los católicos. Su nombre viene de su primera palabra en latín, credo, que quiere decir «creo». En pocas líneas dice quién es Dios, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, y lo que ha hecho por nosotros, y termina con la Iglesia y la vida eterna. El más conocido es el Credo de los Apóstoles, el que se aprende de niño y se reza en el Rosario; en la Misa se usa también el Credo de Nicea, más largo. Los dos dicen la misma fe.
¿Qué es el Credo?
Desde el principio, la Iglesia reunió lo esencial de la fe en fórmulas breves, sobre todo para quienes se preparaban para el Bautismo: antes de bautizarse, cada uno decía en voz alta lo que creía. De ahí vienen los credos. También se les llama profesión de fe o símbolo de la fe. En griego, symbolon era la mitad de un objeto partido en dos que servía de contraseña: al juntar las dos mitades, se sabía quién era de confianza. Así, el Credo es la señal en la que los cristianos se reconocen.
Cuando cada uno dice «creo», no habla solo por sí mismo: se une a la fe de toda la Iglesia, la de los apóstoles, la de los santos y la de los cristianos de todos los países. Por eso el Credo es a la vez muy personal y de todos.
¿Cuál es el Credo completo?
Este es el Credo de los Apóstoles completo, tal como lo rezamos los católicos:
Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.
Para aprenderlo con los niños, con audio, está en Cuentos para Rezar:
¿Cómo se reza el Credo?
Se puede rezar en cualquier momento, solo o en familia, despacio y pensando en lo que dice: es bueno saberlo de memoria. En el Rosario es la primera oración, después de la señal de la cruz, con el crucifijo en la mano.
En la Misa de los domingos y las solemnidades, después de escuchar la Palabra de Dios y la homilía, todos nos ponemos de pie y decimos el Credo. Es nuestra respuesta: Dios nos ha hablado en las lecturas, y nosotros le contestamos diciendo juntos lo que creemos. Cuando llegamos a las palabras que dicen que el Hijo de Dios se hizo hombre, hacemos una inclinación profunda, inclinando el cuerpo, y en Navidad y en la Anunciación nos arrodillamos. En la Misa se usa casi siempre el Credo de Nicea, aunque se puede decir el de los Apóstoles, sobre todo en Cuaresma y en el tiempo de Pascua.
¿Quién escribió el Credo? ¿Está en la Biblia?
Una antigua historia cuenta que cada uno de los doce apóstoles escribió una frase, pero es una leyenda. El Credo de los Apóstoles se llama así porque resume fielmente la fe que ellos enseñaron. Viene del credo que la Iglesia de Roma pedía decir antes del Bautismo desde los primeros siglos, y fue tomando poco a poco la forma que rezamos hoy.
Sus palabras no están juntas en la Biblia, pero todo lo que dice viene de ella. San Pablo, por ejemplo, ya resume lo esencial: que Cristo murió por nuestros pecados, fue sepultado y resucitó al tercer día (1 Corintios 15, 3-4). Y Jesús mandó bautizar en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo (Mateo 28, 19), el orden que sigue el Credo.
¿En cuántas partes se divide el Credo?
El Credo sigue el orden de la Santísima Trinidad, y por eso tiene tres partes. La primera habla de Dios Padre y de la creación. La segunda, la más larga, habla de Jesucristo y de nuestra salvación. La tercera habla del Espíritu Santo y de su obra: la Iglesia, el perdón de los pecados y la vida eterna. Por tradición, esas tres partes se cuentan en doce artículos, como los doce apóstoles.
¿Qué significa cada parte del Credo?
Cada frase del Credo es una verdad de la fe. Esto es lo que quiere decir, de principio a fin:
Dios Padre, Creador
Creemos en un solo Dios, que es Padre: de él viene todo lo que existe, el cielo y la tierra. Todopoderoso quiere decir que nada es imposible para él, y su poder es el de un Padre que ama.
Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor
Jesús es el Hijo eterno de Dios, Dios como el Padre. Cristo quiere decir Ungido: es el Mesías prometido. Y Señor es el nombre que la Biblia da a Dios.
Concebido por el Espíritu Santo, nacido de la Virgen María
El Hijo de Dios se hizo hombre en el seno de la Virgen María, sin padre humano, por obra del Espíritu Santo. Es la Encarnación, que celebramos en la Anunciación y en la Navidad.
Padeció, fue crucificado, muerto y sepultado
Jesús sufrió de verdad bajo el gobernador romano Poncio Pilato, un personaje de la historia, y murió en la cruz por nuestros pecados. Que fue sepultado dice que murió de verdad.
Descendió a los infiernos
No quiere decir que fue al infierno de los condenados. Los infiernos, en plural, es el lugar de los muertos: Jesús bajó allí para abrir el cielo a los justos que habían muerto esperando al Salvador, como Abraham, Moisés y David.
Resucitó, subió al cielo y volverá
Al tercer día resucitó con su cuerpo glorioso y venció a la muerte. Cuarenta días después subió al cielo, y estar sentado a la derecha del Padre quiere decir que reina con él en su gloria. Al final de los tiempos vendrá a juzgar a vivos y muertos, es decir, a todos.
El Espíritu Santo, la Iglesia y la comunión de los santos
Creemos en el Espíritu Santo, Dios como el Padre y el Hijo. La Iglesia es santa porque Jesús la hace santa, y católica porque es para todos los pueblos y guarda toda la fe. La comunión de los santos es la gran familia de la Iglesia: los que estamos en la tierra, los que se purifican y los santos del cielo, unidos y rezando unos por otros.
El perdón de los pecados, la resurrección y la vida eterna
Dios perdona nuestros pecados en el Bautismo y en la confesión. Al final de los tiempos, también nuestros cuerpos resucitarán, que es lo que quiere decir la resurrección de la carne, y viviremos para siempre con Dios.
Al final decimos «amén». Es una palabra hebrea de la misma raíz que creer, y repite con todo el corazón el «creo» del principio: así es, me fío de lo que Dios ha dicho.
¿Cuál es la diferencia entre el Credo de los Apóstoles y el Credo de Nicea?
Los dos dicen la misma fe. El Credo de Nicea, o niceno-constantinopolitano, viene de los dos primeros grandes concilios de la Iglesia, el de Nicea, en el año 325, y el de Constantinopla, en el 381. Es más largo porque explica con más detalle quién es Jesús y quién es el Espíritu Santo, y lo comparten las Iglesias de Oriente y de Occidente. Es el que se dice casi siempre en la Misa del domingo. El de los Apóstoles es el antiguo credo del Bautismo de la Iglesia de Roma: más corto, y el primero que se aprende.
El curso de Rosal sigue el Credo
El curso de Rosal sigue el Credo, unidad por unidad, empezando por sus primeras palabras:
Unidad 1: creer
Antes de decir «creo», hay que saber qué es creer: Dios nos busca, nos habla por la Biblia y la Tradición, y la fe es nuestra respuesta.
Unidad 2: Dios Padre
Un solo Dios, que es amor y nos cuida como Padre, y el misterio de la Santísima Trinidad, con el Espíritu Santo.
Unidad 3: el Creador
Dios hizo el cielo y la tierra, lo que vemos y lo que no vemos: el mundo, las personas a su imagen y los ángeles.
Unidad 4: por qué necesitamos un Salvador
El pecado, que hiere al mundo, y la primera promesa de Dios de salvarnos.
Unidad 5: Dios prepara a su pueblo
Abraham, Moisés, David y los profetas, que preparan la llegada del Salvador.
Unidad 6: el Hijo de Dios se hace hombre
María, la Anunciación y la Encarnación: Jesús, verdadero Dios y verdadero hombre, concebido por obra del Espíritu Santo.
Así llega hoy hasta la Encarnación. La vida de Jesús, su Pasión y su Resurrección, la Iglesia y la vida eterna son las partes del Credo que siguen.
En familia
El domingo, de regreso de Misa, pregúntenle a cada uno qué parte del Credo le gusta más y qué palabra no entendió. Busquen juntos la respuesta en esta página, y la semana siguiente fíjense en esa parte al rezarlo.
Para leer más, el Catecismo de la Iglesia Católica, números 185, 186, 187, 188, 189, 190, 191, 194, 195, 196, 197, 268, 436, 446, 456, 624, 632, 633, 638, 659, 663, 750, 946, 976, 988, 990, 1061, 1062, 1064.
Este tema en Rosal
En la app, este tema se enseña en estas lecciones:
- «La fe: decirle sí a Dios»Unidad 1: Buscamos a Dios, y Dios nos habla. La enseña María, Nuestra Señora.
- «Un solo Dios»Unidad 2: Dios Padre y la Trinidad. La enseña san Patricio.
Estas dos lecciones enseñan las primeras palabras del Credo: qué quiere decir «creo» y qué quiere decir creer en un solo Dios. El resto del curso sigue el Credo, unidad por unidad.
Cada lección empieza con la historia de un santo y trae dos o tres preguntas con el número del Catecismo, algo pequeño para hacer en casa y una versión para niños de 6 a 10 años. Las unidades 2 a 6 son parte de Patrón. La unidad 1 y las 20 lecciones de fiesta son gratis.
Más de lo que creemos
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