Las 4 virtudes cardinales

Un papá cruza un arroyo de montaña sobre piedras, tomando de la mano a su hija y a su hijo

Las virtudes cardinales son cuatro: prudencia, justicia, fortaleza y templanza. Se llaman cardinales porque todas las demás virtudes giran en torno a ellas, como una puerta gira sobre sus bisagras (en latín, cardo). Ya las nombra el libro de la Sabiduría (8, 7). Son virtudes humanas: se ganan con esfuerzo y práctica, como un deporte, y la gracia de Dios las sostiene y las eleva.

  1. Prudencia

    Pensar antes de actuar, para ver qué es lo bueno en cada momento y cómo hacerlo. Guía a las otras tres.

  2. Justicia

    Dar a cada quien lo que le corresponde: a Dios, el culto y el amor; a los demás, respeto, verdad y lo que es suyo.

  3. Fortaleza

    Valor para hacer el bien y seguir haciéndolo aunque cueste, sin rendirse ante el miedo.

  4. Templanza

    Saber medirse en lo que nos gusta (la comida, las pantallas, el juego), para que nos sirva y no nos mande.

La fortaleza aparece también entre los dones del Espíritu Santo. Como virtud, se forma con la práctica; como don, nos dispone a dejarnos llevar por el Espíritu Santo.

En familia

Practiquen una virtud por semana. En la cena, cada quien cuenta cuándo la vivió ese día, o cuándo le faltó. Los niños entienden muy bien la templanza cuando se trata del postre y de las pantallas.

Para leer más, el Catecismo de la Iglesia Católica, números 1804, 1805, 1806, 1807, 1808, 1809.

La fiesta que va con este tema

19 de marzoSan José

En la app, la lección «José, el hombre justo» de la unidad 6 va con este tema.

Más del catecismo