2 de febrero
La Presentación del Señor (la Candelaria)

El 2 de febrero, cuarenta días después de Navidad, la Iglesia celebra la Presentación del Señor. Como pedía la ley de Moisés, María y José llevaron a su hijo primogénito al Templo, y dos personas fieles, Simeón y Ana, lo reconocieron como aquel a quien todo el pueblo de Dios esperaba. Simeón lo llamó luz para todos los pueblos. Su historia completa está en la lección «Esperando al Salvador»; hoy miramos la luz y cómo las familias de habla hispana viven este día.
En este día la Iglesia bendice las velas y las lleva en procesión, y por eso la fiesta se llama la Candelaria, de candela, que quiere decir vela. Una vela encendida es un signo de lo que dijo Simeón: Jesús es una luz que brilla para todos. Más tarde, Jesús mismo dijo que él es la luz del mundo. Por eso también en cada Bautismo se enciende una vela, a partir del cirio pascual, y se entrega a los recién bautizados para que mantengan encendida la luz de Cristo.
En México, la Candelaria cierra el tiempo de Navidad. El 6 de enero, quien encuentra al niño Jesús pequeñito en la rosca se compromete a ofrecer la fiesta. El 2 de febrero, muchas familias visten a su Niño Dios con ropa nueva y lo llevan a la iglesia para que lo bendigan, con velas. Después, quien encontró la figura invita a todos a unos tamales. Y luego, en muchos hogares, se guarda el nacimiento hasta el próximo Adviento. Reunirse, ser bendecidos y compartir una comida es una forma alegre de despedir la Navidad.
Hay algo más sobre la luz. Jesús dijo a sus seguidores que ellos también son la luz del mundo. Una vela encendida no pierde nada por encender otra: su luz solo crece. Cuando somos amables, honestos y generosos, pasamos la luz de Jesús, y para eso sirve una vela de la Candelaria.
Para llevar a casa
En la cena, pidan que un adulto encienda una vela. Cada uno de ustedes diga una forma de ser luz para alguien esta semana, con una palabra amable o una mano que ayuda. Si tienen un Niño Dios o un nacimiento, den las gracias al niño Jesús antes de guardarlo.

